Si quiere desarrollar su negocio tiene que aprender a delegar, es así de sencillo. No hay peros ni excepciones si de verdad quiere crecer, mejorar y afianzarse.


Da igual que sea un freelance con colaboradores ocasionales o a tiempo parcial, o una pyme con un equipo pequeño o grande. Es lo mismo que trabaje de manera remota o de manera presencial; delegar es una habilidad indispensable para impulsar cualquier tipo de proyecto y para no estresarse con él.


Es cierto que no se habla lo suficiente de lo que nos cuesta delegar. Límites mentales, miedos, exceso de perfeccionismo, desconfianzas y, por supuesto, falta de práctica, son algunas de las razones que nos frenan.


Pero delegar es un aprendizaje y si no avanza en ello, se quedará estancado. Para crecer le toca aprender a otorgar responsabilidades y nuevas funciones a las personas de su equipo.


Recuerde que por muy productivos y eficientes que seamos, sólo tenemos 24 horas, 2 manos y una cabeza. Podemos ser todoterreno, multidisciplinarios y eficientes, pero por mucho que estiremos el tiempo, alcanzamos un punto en que no llegamos a todo.


En ese escenario, los recursos humanos y colaboradores de su negocio son una de las piezas clave para impulsarlo, y de eso precisamente se trata el delegar.


No vamos a negar que confiar y poner en manos de otras personas actividades de su empresa es una de las tareas más complicadas. Uno suele pensar: “… Nadie conoce el negocio como yo…”; “… no se van a involucrar lo suficiente…”; “… para tener que comprobarlo después, lo hago yo directamente…”; “… tardo más en enseñarle a hacerlo que en hacerlo yo…”.

Algunas de estas frases le suenan, ¿verdad? Lo que es claro es que cuando logramos sacudirnos las inseguridades y confiar plenamente en nuestro equipo, podremos dar un gran valor añadido a nuestro proyecto. Porque independientemente de la forma de colaboración que elijamos, rodearnos de buenos profesionales, con perfiles complementarios, será una de las claves del crecimiento.


Mejore su gestión del tiempo

Una de las situaciones más recurrentes a la que nos enfrentamos cuando emprendemos, es que nos convertimos en polifacéticos: Preparamos las facturas, redactamos los artículos de la web y ponemos en marcha nuestro embudo de ventas de principio a fin.


Todo esto necesita una dedicación que a la larga es imposible mantener y compaginar con las tareas principales de la actividad, que son vender y entregar un producto de calidad.


Por eso es importante delegar el trabajo, para que sea posible elegir a qué dedicar el tiempo y poner el foco en lo que realmente importa, como estar pendiente de la respuesta de sus proveedores u ocuparse de analizar las métricas de sus redes sociales.

Una elección bien hecha en ese sentido, será la clave para volcar todo su potencial hacia los puntos más relevantes de su proyecto, los que sólo usted puede llevar adelante. Pregúntese entonces, ¿dónde está el valor de su negocio?, porque es ahí donde tiene que concentrar sus esfuerzos.


Conviértase en un líder

Confiar tareas o resultados en sus colaboradores le permitirá desarrollar su capacidad de liderazgo. Es en definitiva lo que queremos ¿no?, conseguir un equipo de trabajo estable, cohesionado y bien dirigido que opere en una misma dirección.

Un líder es aquel que guía y motiva para obtener resultados que beneficien al grupo. Esto permite que todos se sientan parte del proyecto, porque si les da responsabilidad, si ven que confía en ellos, le responderán de la mejor manera posible.

¿Qué pautas, actitudes y habilidades le permitirán ser un mejor líder y aprender a delegar? Algunas de las principales son:


Confiar en su equipo.

  • Pensar en el éxito como grupo.

  • Ser un buen comunicador.

  • Conocer y entender a sus colaboradores.

  • Estamos hablando de liderar, de tener equipo, aunque sea de colaboradores freelance y a tiempo parcial. Y claro, para tener equipo al principio deberá arriesgar parte de sus ventas para financiarlo. Ello será una inversión de futuro.

CÓMO APRENDER A DELEGAR

Estos son algunos consejos que le pueden ayudar a la hora de involucrar a su equipo en tareas y responsabilidades:


Documente los procesos y cree plantillas. Cada persona tiene una manera de hacer las cosas, pero hay dinámicas y secuencias que se pueden y deben estandarizar. Así conseguirá ahorrar tiempo y mantener la coherencia dentro de la organización. El manual de operaciones es el documento dónde los recogerá.


La formación es una de las mejores inversiones. No estará perdiendo el tiempo, formar a sus colaboradores le permitirá tener la posibilidad de delegar más tareas y a la vez, beneficiarse de sus conocimientos y nuevas perspectivas. Su esfuerzo será devuelto con creces.


La confianza es un gran halago y permitir que otras personas se sientan parte del proyecto, que aporten y puedan tomar decisiones, ofrece un valor añadido. Hablamos de lo que viene a ser el principio de reciprocidad. Tú das y ellos te lo devuelven


No es sólo quitarse las barreras mentales y las inquietudes, es también aprender a comunicar.

Muchas veces las tareas no se realizan según lo esperado, porque no ha expresado claramente sus expectativas o las pautas concretas a seguir, o bien se ha dado algo por hecho cuando existían varias interpretaciones posibles. De importancia a la comunicación con sus colaboradores y asegúrese que hayan entendido lo que tiene en mente.


Cultive y domine sus “soft skills” o habilidades blandas. Es de lo que estamos hablando: Liderazgo, comunicación, trabajo en equipo y gestión del tiempo, entre otras.


Ofrezca feedbacks constructivos y sinceros. No deje pasar un detalle para después corregirlo a solas. La microgestión no es una buena estrategia a largo plazo.


Qué podemos delegar y qué no ¿Hay que aprender a delegar? Sí ¿Se puede delegar cualquier tarea? No.


Tenga en cuenta este punto, porque una cosa es que su equipo le aporte valor y conocimiento y otra es que usted acabe por desentenderse de las decisiones vitales del negocio.


Haga hincapié en la diferencia entre lo importante y lo urgente. No pierda el control del rumbo ni de las decisiones determinantes que tengan que ver con la estrategia, el crecimiento y la personalidad del proyecto. Fije prioridades, quédese con lo importante y delega lo urgente.


La clave de delegar está en confiar, decidir y estructurar. Porque la energía y el tiempo son limitados, su equipo junto con una buena gestión, serán una de las inversiones con mayor retorno que obtendrá.


Por Javier Santos. Socio fundador y creador de Mentoring Negocios e Infoautónomos.

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