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Conociendo al presidente del gremio de la Región de Coquimbo EDUARDO SOLÍS MUÑOZ


De estudiante de electrónica a dirigente del gremio panadero. El increíble camino que ha seguido para abrirse paso y consolidarse en el sector.





Luego de estudiar electrónica, Eduardo Solís inició su trayectoria laboral en Santiago, trabajando un instituto de inglés, donde se hizo cargo de la gestión de un grupo grande de personas. Al parecer, su don de liderazgo facilitaba la realización de estas tareas. Durante esos años su vida marchó exitosamente, con buenos sueldos y resultados. Sin embargo, todo cambió con la llegada de la competencia. Un instituto de inglés más grande, que llevó al cierre del suyo e implicó el fin de su empleo.


 En busca de un nuevo empleo y complicado desde el punto de vista económico, aceptó el ofrecimiento de un amigo para desempeñarse como asistente de limpieza en una panadería. Pero su curiosidad sobre las elaboraciones en la cocina lo encaminarían hacia horizontes más amplios.


Mientras algunos maestros estuvieron dispuestos a compartirle algunos conocimientos en el arte panadero, Solís comenzó a integrarse a todos los cursos y talleres ofrecidos por los proveedores, marcando así el inicio de su especialización.

Ya encantado por esta actividad, decidió formalizar sus estudios en administración de panaderías en la escuela que INACAP tenía en el denominado pueblito del Parque O’Higgins.


 Al concluir su formación se encontró con la posibilidad de desempeñarse como encargado de sección en el supermercado Jumbo. “Luego de 4 años trabajando ahí, donde aprendí mucho de un sistema muy ordenado y eficiente, tuve la opción de irme a Carrefour Chile, cuando esta cadena francesa llegó al país. También comencé como jefe de sección, pero tuve más opciones de crecimiento y terminé como jefe de las sucursales a nivel nacional. Esta fue una de las mejores escuelas de aprendizaje que he tenido”, reconoce.



Pero su camino apuntaba en dirección norte. Así que, tras su paso por Carrefour, fue contactado para asumir la responsabilidad de conducir las panaderías de los supermercados Rendic, en la IV Región, que eran conocidos en ese momento como supermercados DECA. 

“Con el tiempo la cadena fue absorbida por Unimarc, que llegó con todo su equipo ya definido y no tuve cabida en ese esquema. En ese momento me encontré con una gran experiencia, pero siendo mayor de 40 años era muy caro para el mercado, así es que fue necesario reinventarme y buscar nuevas oportunidades de manera independiente”.

Eduardo Solís ya estaba casado a esas alturas y radicado en la zona, por lo que junto a su esposa inició un negocio para la fabricación de empanadas, pasteles y panes, entre otros productos. Una panadería mayorista llamada Bon Pan, ubicada en la ciudad de Coquimbo. 

Desde entonces, han transcurrido 11 años de dedicación y esfuerzo, en los cuales no todos los momentos han sido favorables. Han enfrentado desafíos, incluida la pandemia que impactó sus ventas de manera muy significativa, pero siempre han salido adelante.

En la actualidad, esta fábrica produce diariamente más de 6 mil panes de hot dogs, así como panes de hamburguesas, frica, pan de molde y una variedad de productos para distintos clientes, entre los que se cuentan casinos, restaurantes e incluso food trucks. 


Tareas gremiales

Después de 30 años trabajando en el rubro y participando de las actividades gremiales, Eduardo fue elegido como presidente de la Asociación de Industriales del Pan de la IV Región en agosto del año 2023, con varios desafíos interesantes que ha planteado para su gestión. 

Por un lado, aspira a fortalecer la asociatividad, ya que piensa que “cuesta mucho que las panaderías trabajen en equipo, se consoliden entre ellas y confíen mutuamente. Aun así, hemos logrado formar buenos equipos en corto tiempo”, destaca.

Por otra parte, cree que la asociación debe crecer en participación y número de socios activos. “Hoy tenemos 22 integrantes, pero estamos intentando sumar nuevos miembros desde localidades cercanas”.

También la idea es impulsar una mayor interacción con otros sectores afines del área de la alimentación, tales como cafeterías, restaurantes, pizzerías y aquellos que son parte de la cadena gastronómica a nivel local. 

Por último, Eduardo Solís pone especial énfasis en la importancia de contar con personal capacitado, ya que esto se ha vuelto una prioridad fundamental para el rubro. “Este es un problema nacional por abordar. Debemos trabajar para tener personas que puedan aportar con conocimientos sólidos tanto en el área productiva, como en la de mantenimiento de los equipos”.

 En esa línea, esperan como gremio concretar un acuerdo con INACAP para que estudiantes de la carrera de gastronomía que estén interesados en el mundo de la panadería, puedan ingresar a los establecimientos del sector y desarrollarse en ellos, recibiendo instrucción y orientación especializada. 





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