Las ventas de la industria del pan, la bollería y la pastelería cayeron más de 17 % en 2020, hasta los 1.134 millones de euros, afectadas por un descenso del consumo asociado a la pandemia de Covid-19, del cual el sector no espera recuperarse del todo hasta el año 2023.

Así lo reflejan los datos publicados por la patronal Asemac (Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería), cuyas estimaciones -basadas en las cifras de las principales panificadoras industriales de España, pero que no incluyen las panaderías artesanales- apuntan a que este retroceso de los ingresos equivale a una bajada de su facturación de unos 242 millones de euros.

Por categorías, especialmente perjudicadas se vieron las ventas de bollería industrial, que recularon más de 20%, hasta los 419 millones de euros, por encima de la caída de la panadería (-15,7 %, hasta los 715 millones).

Los responsables de la Asemac han destacado que también vivieron una “situación sin precedentes” desde que hay registros históricos a nivel de producción, con un descenso superior al 12%, hasta las 825.000 toneladas.

En este caso también se repite un mayor impacto en la fabricación de bollería (-16,9 %) que en la categoría de pan (-11,3 %).

“La causa de esta caída y estos movimientos ha sido, exclusivamente, la pandemia y las condiciones legales que se han impuesto a la población para prevenir la expansión de los contagios”, ha resaltado en un comunicado el presidente de la patronal, Felipe Ruano.

En este sentido ha citado el confinamiento, el cierre del canal de hostelería, el desplome del turismo y la “crisis del pequeño comercio alimentario por la desconfianza de la clientela a los espacios cerrados”, como factores a tener en cuenta.

Además, el sector ha detectado “cambios en los hábitos de compra y de consumo” muy relacionados con la covid-19, como un trasvase del pan de corteza (normalmente entregado de forma manual) a panes directamente envasados.

“La bollería ha sufrido más aún, por su importante peso en cafeterías, bares y restaurantes y su presencia en eventos y reuniones presenciales”, ha señalado Ruano.

El responsable patronal ha advertido que el primer trimestre de 2021 no ha mejorado los datos del año pasado, debido a las restricciones todavía vigentes, aunque sí confía en remontar parcialmente durante el resto del año.

“Creo que podríamos recuperar gran parte de lo perdido en 2020 y volver a empezar bien en el año 2022, aunque seguramente hasta 2023 no estaremos en cifras como las del pasado 2019. La crisis económica normalmente tiene unas consecuencias más largas que la crisis sanitaria”, ha recalcado.

Asemac está formada por 32 empresas asociadas (entre ellas Europastry, Monbake, Bimbo o Vicky Foods), cuya facturación conjunta representa el 90% de las ventas del sector de masas congeladas y dan empleo a unas 5.000 personas de forma directa.


Fuente: https://www.efeagro.com/

0 vistas0 comentarios