Esta crónica la podríamos titular como “Dulces chilenos que cruzan pantallas”, y todo esto se relaciona con la fantástica historia de la chef pastelera, Carolina Rocco, que llevó la tradición repostera nacional hasta el elenco de la serie Bridgerton, de Netflix.
Por: Equipo Comunicaciones Induopan AG
En un escenario gastronómico donde la cocina se cruza cada vez más con la comunicación digital, esta historia muestra cómo la repostería tradicional chilena puede abrirse paso en nuevas plataformas y audiencias.
Cocinera e ingeniera comercial, Rocco ha construido una carrera que combina formación profesional, divulgación culinaria y creación de contenido gastronómico, siempre con un foco claro: rescatar y difundir el patrimonio dulce del país.
Su trabajo alcanzó recientemente una inesperada vitrina internacional cuando fue invitada por Netflix a realizar una entrevista distinta al elenco de la popular serie Bridgerton. La propuesta incluía un giro poco habitual: presentar y explicar dulces tradicionales chilenos a los actores, transformando la conversación en una experiencia gastronómica.

Para Rocco, más allá de la visibilidad mediática, la experiencia representó una oportunidad poco frecuente para mostrar parte de la identidad culinaria nacional. “Sentía que era una tremenda responsabilidad. Son oportunidades que no se repiten muchas veces y era una vitrina muy grande para mostrar nuestra pastelería”, comenta.
Y claro, pues la fuerza de la dulcería tradicional junto a los platos icónicos de la mesa en Chile son para muchos expertos, el punto de partida de la propuesta fue claro: presentar preparaciones que representaran el carácter de la repostería chilena. Empolvados, alfajores de hojarasca, cachitos, calzones rotos y turrón de vino fueron parte de la selección que llevó hasta Inglaterra.

Para Rocco, estos dulces tienen una cualidad que explica su permanencia en el tiempo: combinan ingredientes simples con técnicas heredadas de la tradición familiar.
“Muchos de nuestros dulces tienen sabores muy universales, pero también tienen elementos distintos a los que ellos están acostumbrados”, explica. “Por ejemplo, ellos no conocían el manjar, algo que para nosotros es esencial en la pastelería”.
La reacción de los actores fue inmediata. Preparaciones que en Chile forman parte del cotidiano resultaron novedosas para paladares extranjeros, tanto por sus sabores como por sus texturas.
Los empolvados, por ejemplo, generaron sorpresa al primer bocado. “Muchos pensaban que iban a ser galletas, algo seco. Cuando los probaron y se dieron cuenta de que eran esponjosos, se sorprendieron mucho”, recuerda.

Dulces que cuentan historias
Uno de los momentos más comentados de la entrevista fue la presentación de los calzones rotos. Al explicar su nombre en inglés —“broken panties”—, la reacción fue de sorpresa y humor entre los actores. “Cuando les conté cómo se llamaban, no lo podían creer. Les dio mucha risa, pero después los probaron y les encantaron”, relata.
Para Rocco, estas anécdotas reflejan algo más profundo: cada dulce lleva consigo una historia cultural. “Nuestra pastelería tiene mucha identidad. Son recetas que vienen de hace mucho tiempo, que se siguen preparando en las casas y que forman parte de nuestras celebraciones”.
Entre las preparaciones que presentó, el turrón de vino también despertó curiosidad. El postre, de origen colonial, llamó la atención por su ingrediente principal: el vino chileno.
“Podría haberlo hecho con cualquier vino, pero yo quise llevar uno chileno desde acá. Me parecía importante que supieran que estaban probando un postre hecho con un producto de nuestro país”, comenta.

La cocina como lenguaje
Aunque la experiencia con Netflix fue un momento destacado, la trayectoria de Rocco no comenzó en la cocina. Antes de dedicarse a la gastronomía, estudió ingeniería comercial en la Universidad Adolfo Ibáñez y desarrolló una carrera ligada al mundo de los negocios.
Con el tiempo, sin embargo, la cocina —y particularmente la pastelería— se transformó en su verdadera vocación. Esa decisión la llevó a perfeccionarse en Inglaterra, donde estudió en Le Cordon Bleu London y obtuvo el Grand Diplôme de Cocina y Pastelería.
La formación técnica fue clave para consolidar su mirada culinaria, que hoy combina disciplina profesional con un interés por rescatar recetas tradicionales. “Siempre he sido muy fan de la cocina chilena, y especialmente de nuestra pastelería. Creo que tenemos preparaciones increíbles que muchas veces no se conocen fuera del país”, afirma.

Una nueva generación de divulgadores culinarios
Gran parte de su trabajo actual se desarrolla en plataformas digitales, donde comparte recetas, técnicas y contenidos gastronómicos con una comunidad creciente de seguidores.
Durante la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a cocinar en casa, sus videos y publicaciones lograron conectar con una audiencia interesada en aprender repostería de forma simple y didáctica.
“A mí me encanta poder enseñar. Muchas personas sienten que la pastelería es complicada o que no se van a atrever, y cuando ven que pueden hacerlo en sus casas se entusiasman mucho”, explica.
Ese trabajo también se ha traducido en proyectos editoriales. Entre ellos destaca Dulce Chile, un recetario que busca rescatar preparaciones tradicionales y acercarlas a nuevas generaciones de cocineros aficionados.

Lo que viene
Actualmente, Rocco se encuentra trabajando en un nuevo libro de pastelería que espera publicar durante el próximo año. El proyecto reúne recetas y técnicas pensadas para quienes quieren iniciarse en el mundo dulce.
Mientras tanto, continuará desarrollando contenido gastronómico y explorando nuevas formas de difundir la cocina chilena.
“Me encantaría seguir haciendo cosas que permitan mostrar nuestra pastelería en otros lugares del mundo”, señala. “En Chile somos muy fans de nuestros propios dulces y estamos orgullosos de ellos. Creo que es algo que vale la pena compartir”.
En tiempos donde la gastronomía circula tanto en cocinas como en pantallas, su trabajo confirma que las recetas tradicionales también pueden encontrar nuevos caminos para viajar más allá de las fronteras.
Los dulces chilenos que conquistaron a Bridgerton
Durante la entrevista con actores de la serie Bridgerton, la chef chilena Carolina Rocco presentó una selección de preparaciones tradicionales de la repostería nacional, destacando ingredientes y técnicas propias de la dulcería chilena.

Los protagonistas de la degustación fueron:
Empolvados
Bizcocho suave relleno con manjar y cubierto con abundante azúcar flor. Su textura esponjosa sorprendió a los actores, que inicialmente pensaban que sería una galleta.
Alfajores de hojarasca
Capas delgadas de masa que se deshacen en la boca, unidas con manjar. Un clásico de la pastelería artesanal chilena.
Cachitos con manjar
Masa de hojarasca enrollada y rellena con manjar, muy presente en vitrinas de panaderías y pastelerías del país.
Calzones rotos
Uno de los momentos más comentados de la entrevista. Su traducción literal al inglés —“Broken panties”— provocó sorpresa y risas entre los actores antes de probarlos.
Turrón de vino
Postre de origen colonial elaborado con vino. Para la ocasión, Rocco llevó una botella de vino chileno en su equipaje para preparar la receta y destacar el producto nacional.

