Por: Pablo Piwonka Carrasco, director Revista PanArte.
Después del éxito obtenido en primera vez nuestra actividad se efectuó siendo parte de la gran feria alimentaria Food & Service, el desafío este año era, a lo menos, repetir el acierto conseguido. Ganas no faltaban, pero como toda ambiciosa tarea, escondía cierta inquietud y demandaba esfuerzos importantes para su consecución.
Como gremio, siempre hemos estado convencidos de la fortaleza de nuestro rubro y de lo que es capaz de mover nuestra industria, así como de la cercanía que ella tiene con el corazón, el alma, la tradición y la cultura del país.
No obstante, hay que saber aprovechar esos elementos y plasmarlos en acciones concretas que puedan interesar a los expositores y participantes, de manera de estar a la altura de lo que un evento de esta magnitud exige.
Y en la versión 2024 lo logramos con creces, en una afirmación que no es autorreferente ni generada antojadizamente por nosotros, sino que se reafirma en la opinión de los numerosos ejecutivos y de las empresas que dijeron presente en el pabellón del pan.
En ese sentido, todas coincidieron en resaltar factores que fueron trascendentales para alcanzar los objetivos, destacando, por ejemplo, que mejoró mucho la organización del sector panadero para entregarles las facilidades necesarias.
También mencionaron la alta capacidad de convocatoria demostrada en esta ocasión, la que asociaron a la selección adecuada de una serie de actividades muy mediáticas y a la calidad con que las mismas se desarrollaron, dando paso a una amplia y masiva cobertura en medios de comunicación.
A su vez, hicieron referencia al perfil del público profesional que recorrió los pasillos de Fipach, diferenciándose claramente de visitantes generales, lo que abrió más opciones de concretar posibles negocios y de dialogar sobre temas técnicos de interés.
Por último, y tal vez el punto más valorado entre todos, fue la generación de una atmósfera especial de camaradería que permitió un relacionamiento fluido, diferente y muy cercano entre pares, en un escenario ideal que es difícil de lograr en el quehacer diario.
Vaya como Indupan nuestro especial reconocimiento al equipo de trabajo que internamente lideró esta notable aventura de Fipach 2024. A quienes estuvieron día a día aportando lo mejor de sí para que, nuevamente, el gremio se vistiera de pantalones largos y superara todas las expectativas.
Disfrutemos de este nuevo éxito, pero sin perder de vista que el receso será corto, porque los desafíos y exigencias del 2025 están a la vuelta de la esquina. Sin embargo, ya contamos con un capital invaluable y tendremos el apoyo de las empresas proveedoras, sin lugar a duda. En adelante, la clave está en administrar ese capital y en hacer que rinda sus frutos.

