Indicadores Económicos: UF: $39.773,62 Dólar: $865,36 Euro: $1.019,87 UTM: $69.611 | UF: $39.773,62 Dólar: $865,36

Los 5 beneficios de comer sandía en verano

Refrescante, liviana y naturalmente dulce, la sandía es mucho más que un gusto estival. Su alto contenido de agua, vitaminas y antioxidantes la convierte en una aliada clave para hidratar el cuerpo, cuidar la salud y enfrentar el calor del verano con energía y bienestar.

Por: Equipo Comunicaciones Indupan AG

Fresca, jugosa y naturalmente dulce, la sandía es uno de los grandes símbolos del verano. Más allá de su sabor refrescante, este fruto se convierte en un verdadero aliado para enfrentar el calor, gracias a su alto contenido de agua, vitaminas y antioxidantes. Incorporarla a la alimentación diaria no solo ayuda a sobrellevar las altas temperaturas, sino que también aporta beneficios concretos para el bienestar general.

Cuando el cuerpo exige hidratación, ligereza y alimentos fáciles de digerir, la sandía responde con una combinación simple y eficaz: nutrición sin excesos.

Hidratación natural y efectiva: Compuesta en más de un 90% por agua, la sandía es una de las frutas más hidratantes que existen. Durante el verano, cuando la sudoración aumenta y el riesgo de deshidratación es mayor, su consumo ayuda a reponer líquidos de forma natural y agradable. Además, aporta electrolitos esenciales que colaboran en el equilibrio hídrico del organismo, complementando la hidratación que se obtiene al beber agua.

Vitaminas y minerales que revitalizan: La sandía es una fuente natural de vitamina C, vitamina A, potasio y magnesio. Estos nutrientes cumplen funciones clave en el cuerpo: fortalecen el sistema inmune, contribuyen a la salud de la piel y la vista, y favorecen el correcto funcionamiento muscular y nervioso. En los meses de calor, cuando el cuerpo se siente más fatigado, estos aportes ayudan a mantener la energía y el equilibrio.

Slices of juicy red watermelon

Ligera, saciante y baja en calorías: Uno de los mayores atractivos de la sandía es su bajo aporte calórico. Con apenas unas 30 calorías por cada 100 gramos, permite disfrutar de un postre dulce o una colación refrescante sin culpa. Su alto contenido de agua y fibra genera sensación de saciedad, lo que ayuda a controlar el apetito y evitar excesos, algo especialmente valorado durante el verano.

Antioxidantes que protegen la piel y las células: El característico color rojo de la sandía proviene del licopeno, un potente antioxidante que ayuda a combatir el daño celular causado por los radicales libres. Junto a la vitamina C y otros compuestos antioxidantes, la sandía contribuye a proteger la piel frente a la exposición solar y a reducir el estrés oxidativo, que suele aumentar durante los meses más calurosos.

Digestión liviana y mejor recuperación física: Su textura suave, su contenido de agua y su aporte de fibra soluble hacen de la sandía una fruta fácil de digerir, ideal para evitar la sensación de pesadez. Además, contiene citrulina, un aminoácido asociado a la recuperación muscular y a la disminución de la fatiga después del ejercicio. Por eso, es una excelente opción tras la actividad física o como colación refrescante en días de movimiento intenso.

Refrescante, nutritiva y versátil, la sandía se consolida como una de las frutas más completas del verano. Ya sea en rodajas, ensaladas, jugos o preparaciones creativas, su consumo aporta hidratación, bienestar y placer, demostrando que comer saludable también puede ser simple y delicioso.

Share the Post:

Post Relacionados