Con más de seis décadas de historia, la firma líder en barquillos sella una alianza estratégica con Indupan para profesionalizar la industria y potenciar el concurso “El Mejor Helado 2026”.
Por: Equipo Comunicaciones Indupan AG
En el ecosistema de la gastronomía, existen productos que cumplen un rol silencioso pero esencial. El barquillo es uno de ellos. Detrás de ese crujido perfecto que acompaña a heladerías artesanales, cafeterías y carros clásicos en todo Chile, se despliega una historia de inmigración, oficio y persistencia: la de Dulcono Roma.
Fundada en 1958 por los inmigrantes italianos Giorgio Carboni Bertocchi y Ezzelio Pezzoli Cervellati, la compañía nació con la convicción de elaborar conos y barquillos bajo estándares de calidad superiores, respetando recetas tradicionales traídas de Europa.
Hoy, tras 67 años, esa filosofía permanece intacta, respaldada por una robusta operación industrial en su planta del Parque Industrial Pudahuel Sur, desde donde exporta a mercados como Colombia y Ecuador.
Alianza de cara al “Mejor Helado 2026”
Recientemente, Indupan AG y Dulcono Roma sellaron un acuerdo estratégico para las actividades gremiales de 2026, destacando el concurso “El Mejor Helado”, donde la firma será pieza clave. En entrevista con la revista PanArte, Giorgio Carboni, subgerente comercial de Dulcono Roma, analizó el valor de esta unión.
“Para nosotros es fundamental estar en vitrina. En esta industria nacen nuevos heladeros constantemente, y participar en estas instancias nos permite conectar con ellos”, explica Carboni.
Respecto al impacto de estos certámenes en el mercado, es enfático en señalar que, “Mientras más actividades haya, más dinámica se vuelve la industria. Que a un heladero se le reconozca y tenga vitrina, genera métricas comparables y hace que el consumidor esté más propenso a consumir. Si hay ruido, hay más consumo”.
Hacia una lógica colaborativa
Para Dulcono Roma, el futuro del sector reside en la colaboración. Carboni advierte que la industria está migrando hacia un modelo donde los proveedores de insumos, desde bases y estabilizantes hasta barquillos, cumplen un rol de soporte técnico crítico.
“El conocimiento debe escurrir hacia el heladero para ayudarle a llegar al producto de sus sueños. Si tenemos heladeros más preparados, tendremos una industria más competitiva; el conocimiento se vuelve más democrático”, señalan desde la firma.
En un mercado donde la rapidez suele primar sobre la excelencia, Dulcono Roma representa un caso ejemplar de evolución. Sus barquillos, uniformes, livianos y resistentes, no solo cumplen una función práctica, sino que elevan la experiencia gastronómica, demostrando que detrás de cada buen helado, casi siempre, hay un buen barquillo.

