En el contexto de la pandemia, cuando muchas familias redescubrieron la cocina como espacio de encuentro, surgió Klugas Artesanales, un emprendimiento liderado por Marcela Maturana Fernández (56), empresaria, y su hija Trinidad Riobó Maturana (23), periodista. La iniciativa nació de manera espontánea, a partir de la elaboración casera de pan y la posterior exploración de recetas dulces compartidas en familia.
Con el tiempo, esa experiencia doméstica dio paso a la creación de calugas artesanales elaboradas en pequeñas partidas, con énfasis en sabores tradicionales y procesos cuidadosos. “No se trata solo de vender un producto, sino de compartir algo hecho con las propias manos”, señalan sus creadoras, quienes destacan el valor emocional que la comida tiene para quienes la consumen.

Actualmente, Klugas Artesanales ofrece una línea acotada de productos, donde destacan las calugas tradicionales, preferidas por sus clientes, y una reciente versión de chocolate que ha tenido una alta aceptación. La propuesta privilegia recetas simples, bien ejecutadas y sin excesos, manteniendo una identidad casera y cercana.
El nombre del emprendimiento tiene un origen familiar: Caluga era la gata de la casa, muy querida por todos. Al momento de buscar un nombre, optaron por conservar ese vínculo afectivo, adaptándolo gráficamente con una “K” para diferenciarlo y hacerlo propio.

Hoy, Klugas Artesanales se ha posicionado principalmente a través del boca a boca y las redes sociales, conectando con un público que valora lo artesanal, lo hecho con dedicación y la producción a pequeña escala. A futuro, el proyecto busca consolidarse sin perder su esencia, explorando nuevos sabores y canales de venta, pero siempre manteniendo su carácter familiar y artesanal.
Coordenadas
Instagram: @klugasartesanales
Contacto: +56 9 6828 1775

