Indicadores Económicos: UF: $39.836,04 Dólar: $907,66 Euro: $1.051,14 UTM: $69.889 | UF: $39.836,04 Dólar: $907,66

El desafío de posicionarnos como productores de alimentos funcionales

Por Paulina Abarzúa, asesora de calidad y seguridad de Indupan AG.

Las panaderías en Chile vivimos un momento clave. Hoy no basta con elaborar productos que solo alimentan; debemos posicionarnos como generadoras de alimentos funcionales, capaces de nutrir y aportar beneficios reales a la salud de la población.

La reciente modificación al Reglamento Sanitario de los Alimentos, que establece la fortificación obligatoria de la harina de trigo con vitamina D3, responde a un problema de salud pública ampliamente documentado: el alto déficit de vitamina D en los chilenos. Esta deficiencia afecta a niños, adultos y adultos mayores, y se asocia a baja exposición solar y hábitos de vida urbanos.

La fortificación no es una medida aislada. Chile ya ha demostrado que enriquecer alimentos básicos puede generar impactos positivos, como ocurrió con la incorporación de hierro y vitaminas del complejo B en la harina. Ahora, la vitamina D se suma como un nutriente clave para la salud ósea, la absorción de calcio y el adecuado funcionamiento del sistema inmune.

El pan, por su consumo masivo y transversal, se convierte en un vehículo estratégico para mejorar la nutrición del país. Desde el punto de vista tecnológico, la incorporación de vitamina D no altera la calidad ni las características sensoriales del producto, lo que facilita su implementación en la industria panadera.

Sin embargo, este cambio no debe verse solo como una exigencia normativa que entrará plenamente en vigencia en 2026. Es una oportunidad para reposicionar al rubro. El consumidor actual valora cada vez más alimentos con respaldo técnico y beneficios concretos. Comunicar adecuadamente la fortificación y educar sobre su aporte nutricional fortalece la imagen de la panadería como un actor responsable y comprometido con la salud pública.

Además, este avance abre la puerta a nuevas mejoras: reducción de sodio, mayor contenido de fibra, uso de fermentaciones naturales y desarrollo de productos con mejor perfil nutricional.

El pan ha sido históricamente símbolo de sustento. Hoy puede transformarse también en símbolo de prevención y bienestar. Depende de nosotros asumir ese rol y demostrar que el pan no solo alimenta: también nutre y cuida.

Share the Post:

Post Relacionados