Tras conseguir el segundo puesto en el Concurso Mejor Empanada 2026, la Empanadería Don Lucho atribuye el reconocimiento a años de trabajo, rigurosidad en sus procesos y una receta que busca el equilibrio entre masa y relleno. El resultado, lejos de cerrar un ciclo, impulsa al equipo a seguir creciendo y proyectarse hacia el primer lugar.
Por: Equipo Comunicaciones Indupan AG
El segundo lugar obtenido en el Concurso Mejor Empanada 2026 representa para Don Lucho la consecuencia de un trabajo sostenido durante años. La selección de ingredientes, el cuidado de los procesos y el compromiso del equipo se conjugan en una empanada que, según explica Camilo Sandoval, integrante de la nueva generación de la empanadería, tiene en el equilibrio uno de sus principales atributos.
“Buscamos darle énfasis a un equilibrio entre los ingredientes, y que los ingredientes del relleno se complementan con la masa”, advierte Camilo Sandoval, tercera generación del negocio.
El reconocimiento fue recibido con satisfacción, pero también con responsabilidad. Para la familia, el resultado confirma el camino recorrido y refuerza la motivación por mantener la calidad. “Lo tomamos con mucha responsabilidad, calma y humildad. Para nosotros es un logro tremendo obtener este reconocimiento. Nos ayuda a afianzar nuestro trabajo en equipo y nos motiva a seguir creciendo tanto en el ámbito familiar como empresarial”, señala Sandoval.
La competencia también reafirmó una convicción: los premios son el resultado de un proceso, no de la casualidad. “Es un trabajo que viene de años atrás, el cual hemos realizado con mucho respeto y esfuerzo”.
El equilibrio como sello
En Don Lucho, el resultado no responde a un único secreto, sino a una suma de decisiones que comienzan con la elección de las materias primas y continúan con cada etapa de elaboración.
“Es un trabajo meticuloso que contempla varios factores, entre ellos escoger con mucho detalle nuestros ingredientes, respetar procesos de elaboración y prestarles mucha dedicación. Todo en conjunto logra el resultado de un producto equilibrado, que a mi parecer es el atributo más característico de nuestra empanada”.
A esa rigurosidad se suma un factor menos visible, pero que el equipo considera determinante: el ambiente de trabajo. Para Sandoval, el buen clima laboral influye directamente en el resultado. “Cuando uno trabaja en un buen ambiente y con amor, entrega un producto de calidad”.
El anuncio del segundo lugar fue, por eso, un momento de especial significado. “Fue un momento muy emotivo y gratificante. Para nosotros fue reafirmar que tenemos un buen producto”.
El reconocimiento llega a los clientes
El premio también comenzó a reflejarse en el negocio. En Don Lucho aseguran haber registrado un aumento en sus ventas, que atribuyen, en parte, a la difusión alcanzada por el concurso. “Claramente hemos notado un alza bastante notoria en nuestras ventas. La difusión nos ha ayudado bastante”.
De cara a septiembre, la expectativa es ampliar ese alcance y llegar a nuevos consumidores. “Esperamos tener mucho más alcance y llegada al público, gracias a la difusión de este concurso”.
La mirada puesta en 2027
El segundo lugar no representa un punto de llegada. En la empanadería ya proyectan una nueva participación, esta vez con la motivación de disputar el primer puesto. “Nos motiva a poder ir por ese primer lugar. Tenemos los atributos y el hambre necesaria para poder lograrlo, siempre con el respeto y la humildad que nos caracteriza”.
La aspiración, sin embargo, convive con el reconocimiento al nivel de los demás participantes. “Entendemos que los gustos son bastante subjetivos y que todos los competidores tienen tremendo nivel. Nos encantaría poder lograr un primer lugar en alguna instancia futura”.
Para acercarse a ese objetivo, el equipo apuesta por seguir aprendiendo y perfeccionando sus procesos. “Nunca se termina de aprender. Se pueden implementar nuevas técnicas o procesos que nos ayuden a acercarnos más al nivel óptimo”.
Crecer sin perder la esencia
Los próximos pasos de Don Lucho estarán vinculados a su principal especialidad: las empanadas. La empresa busca ampliar su reconocimiento y presencia, pero manteniendo la calidad como eje de su desarrollo. “Tenemos intención de seguir creciendo, siempre poniéndole énfasis a nuestra especialidad, que son las empanadas”.
En ese camino, la confianza de los clientes ocupa un lugar central. “Agradecer por la fidelidad, todo el amor y apoyo que nos brindan día a día. Nos ayudan a convencernos aún más de que vamos por un buen camino y nos motivan a seguir creyendo en nuestro trabajo”.
Para la familia, el segundo lugar también representa una responsabilidad: honrar una preparación que forma parte de la identidad gastronómica del país. “Es todo un honor para nuestro equipo y familia. Para nosotros no es menor tener la responsabilidad y compromiso de representar nuestras tradiciones a nivel país, dado que la empanada forma parte de la historia cultural de nuestra nación”.
Una convicción que Sandoval resume en una frase: “Orgullo de representar la tradición chilena, llevando a lo alto y honrando nuestro legado familiar”.

