Un estudio realizado por científicos de Brasil y España abre nuevas oportunidades para la industria alimentaria al demostrar que el alga Sargassum filipendula permite enriquecer galletas libres de gluten sin alterar sus propiedades sensoriales.
Por: Equipo Comunicaciones Indupan AG
Investigadores, liderados por Bruna Lago Tagliapietra, confirmaron que la sustitución de apenas el 1% de harina de arroz por harina de esta alga marina mejora sustancialmente el perfil nutricional de productos de panadería.
Según los resultados publicados en Food Research International, el ingrediente incrementa significativamente los niveles de proteínas, fibra dietética, aminoácidos esenciales y antioxidantes.
La aplicación del alga aporta beneficios técnicos y operativos para los fabricantes tales como neutralidad en el producto final. Esto porque su incorporación no afecta el sabor ni la textura, eliminando la barrera de rechazo del consumidor ante aditivos funcionales.
Otro de los impactos radica en la mejora tecnológica, ya que actúa favoreciendo la retención de humedad, lo que se traduce en una textura más suave y una potencial extensión de la vida útil del alimento.
El tercer gran impacto se relaciona como la estabilidad térmica, ya que los compuestos bioactivos mantienen su biodisponibilidad tras el horneado, garantizando que el aporte nutricional prometido al consumidor se mantenga intacto en el producto terminado.
Finalmente, para una industria tan importante la sostenibilidad y nuevos desafíos, es un punto clave. Desde una mirada estratégica, el uso de algas representa una alternativa eficiente y sostenible. A diferencia de otros cultivos tradicionales, su producción no requiere suelos agrícolas ni grandes volúmenes de agua dulce, lo que posiciona a países con extensas costas, como Brasil y Chile, como proveedores potenciales de alto potencial para este insumo.
No obstante, el salto a la comercialización requiere superar etapas críticas. La industria debe establecer protocolos rigurosos para estandarizar la calidad de la materia prima, considerando la variabilidad estacional y geográfica de las algas. Paralelamente, es imperativo profundizar en los controles de seguridad alimentaria respecto a la acumulación de minerales y completar las validaciones ante las autoridades sanitarias antes de su masificación.
Actualmente, el mercado de alimentos para celíacos depende mayoritariamente de almidones refinados con bajo valor nutricional. Este hallazgo no solo responde a una demanda de consumidores más informados, sino que ofrece una ruta técnica viable para que las empresas del sector eleven la calidad de sus líneas de productos sin sacrificar eficiencia ni rentabilidad.

