Cabo de Hornos es el sitio perfecto para quienes desean poner a prueba sus habilidades en un espacio natural; y ahí, en medio de tanta pureza y plenitud, encontrar un nuevo impulso para sus vidas.


Las rutas turísticas por el sitio más austral del mundo permiten llegar hasta parajes casi vírgenes e inexplorados. Sólo depende de qué experiencia elijamos, aunque también podemos vivirlas todas.


Si somos más de circuitos desafiantes podemos hacer sky andino en invierno. En verano montañismo, ciclismo, mountain bike, canopy o trekking, aficiones cada vez más populares alrededor del orbe, pero con un valor singular en este fin del mundo.


En cambio, si vamos en busca de una sincronía especial con el entorno, podemos hacer rutas de kayak, fly fishing, cabalgatas entre las estepas, birdwatching para ver de cerca a los pingüinos rey o whalewatching para presenciar un show único protagonizado por cetáceos.


Los amantes de las experiencias marítimas también encuentran acá un sitio mítico, ya que Cabo de Hornos es conocido como la zona más desafiante del mundo para la navegación.


¿Las historias de marinos que se tejen sobre estas aguas le despiertan gran curiosidad? Pues existe una empresa especializada en turismo de navegación, que ofrece rutas full-day por este circuito: Waia Expeditions. Con ellos se puede explorar el Canal de Beagle desde Puerto Williams a Navarino y ser testigos de una explosión visual entre la claridad de los glaciares y el verdor de las montañas escarpadas que rodean el paraje. Además, incluyen otros circuitos de trekking y servicios gastronómicos locales.


Y tomar agua en Cabo de Hornos también es una experiencia a tope, porque ahí se encuentra el agua más pura del mundo. De hecho, Aguarino es una empresa local que ha defendido el valor de estas aguas y que la ofrece en varios formatos.


Sólo queda conocer los sitios para reposar entre una experiencia y otra. Y todas las instalaciones fomentan desde sus conceptos estéticos, hasta el conocimiento e intercambio con la cultura y las costumbres locales. De este modo, en Cabo de Hornos existe una red de alojamiento integrada por los hoteles Fiofio, Dientes de Navarino y Forjadores de Cabo de Hornos… Y hay sitio para todos.


El fin del mundo es el paraje perfecto para retomar la vida y por qué no, unas vacaciones no pensadas para descansar, sino para empezar.


Por último, recuerde que en la región se encuentran el Parque Nacional Cabo de Hornos y la Reserva de la biosfera Cabo de Hornos, por lo que debemos tener una estancia responsable y respetuosa con el hábitat.



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