Esta focaccia es originaria de Génova y se pueden encontrar numerosas variaciones de la misma, elaboradas sobre las brasas con sal y aceite de oliva. En lo tradicional, esta receta requiere idealmente de las famosas aceitunas el aceite de oliva y el vino blanco de esa región, que le entregan una particular dimensión a su sabor. Lo mejor es comer este pan cuando todavía está caliente.


INGREDIENTES

  • 2 cucharaditas de levadura seca.

  • 175 ml de agua.

  • 500 gramos de harina de fuerza.

  • 1 ½ cuchadarita de sal.

  • 75 ml de aceite de oliva, más cantidad adicional para el acabado.

  • 75 ml de vino blanco seco.

  • 200 gramos de olivas/aceitunas negras deshuesadas, picadas gruesas.

  • 2 cucharadas de hojas de tomillo fresco.

  • 1 cucharada de orégano fresco picado.

INSTRUCCIONES

  1. Esparcir la levadura en un tazón con 100 ml de agua. Dejar durante 5 minutos y revolver para que se disuelva. Mezclar la harina y la sal en un recipiente grande. Hacer un hoyo en el centro y verter el agua con levadura.

  2. Con una cuchara de madera, hacer caer poco a poco la harina de los costados del recipiente y mezclar con el agua con levadura para formar una pasta blanda. Tapar con un paño de cocina y dejar “esponjar” unos 20 minutos, hasta que la pasta haga espuma y leude.

  3. Añadir el aceite de oliva y el vino blanco. Mezclar. Agregar revolviendo el resto del agua, según sea necesario, hasta formar una masa blanda y pegajosa.

  4. Volcar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Amasar durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa homogénea y elástica. Hacia el final del amasado, introducir 125 gramos de aceitunas y 1 cucharada de hojas de tomillo.

  5. Poner la masa en el recipiente aceitado y tapar con un paño de cocina. Dejar leudar de 1 ½ a 2 horas, hasta que doble su tamaño. Sacarle el aire y frotarla en círculo durante 5 minutos; después dejar en reposo por 10 minutos.

  6. Estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada, a fin de formar un círculo de 24 centímetros y 1 centímetro de espesor. Poner sobre una placa de hornear aceitada y tapar con un paño de cocina. Dejar leudar durante 1 hora más o menos, hasta que duplique su tamaño.

  7. Apretar suavemente, con la punta de los dedos, la superficie de la masa para hacer marcas de 1 centímetro de profundidad. Esparcir orégano y el resto de las aceitunas y el tomillo.

  8. Llevar al horno previamente calentado y dejar por 30 minutos, hasta que el pan adquiera un color dorado y suene a hueco cuando se lo golpee en la base. Rociar de inmediato con más aceite. Enfriar sobre rejilla de alambre.

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