Es oficial policial egresado de la Escuela de Investigaciones en el año 1995. Graduado en la Academia Superior de Estudios Policiales, titulado en Ingeniería en Prevención de Riesgos, docente en la Escuela de Investigaciones Policiales y del Centro de Capacitación Profesional de la PDI.

En sus inicios se desempeñó en el área Antinarcóticos, para luego trabajar en el proceso de implementación de la Reforma Procesal Penal (sistema inquisitivo al acusatorio). Posteriormente fue destinado a la Jefatura Nacional de Delitos Económicos y Medio Ambiente, de la cual dependen las Brigadas de Delitos Económicos; Delitos de Propiedad Intelectual; Anticorrupción; Cibercrimen y, Delitos contra la Salud Pública y Medio Ambiente. Actualmente se desempeña como jefe de su Plana Mayor.

¿Cuáles son las tareas a su cargo?

Efectuar la planificación, dirección y el control de las distintas “áreas de desarrollo” (como informaciones y operaciones), con la finalidad de alcanzar los objetivos y las metas institucionales en el ámbito de las áreas de servicio de la Jefatura Nacional de Delitos Económicos y Medioambiente, debiendo asesorar y apoyar a las unidades dependientes para el logro de dichos fines. Además, trabajar en los planes de desarrollo de las áreas de competencia, de acuerdo a los lineamientos y objetivos del Plan Estratégico Institucional. Finalmente, organizar y articular la generación de diferentes planes operativos, conforme a la planificación a corto, mediano y largo plazo, modificando sus acciones conforme a la contingencia.

¿Cuáles son las metas actuales?

Existen metas a corto, mediano y largo plazo, como los proyectos relacionados con los lineamientos del Plan Estratégico Institucional. No obstante, hoy estamos enfocados en los nuevos modus operandi que han nacido a propósito de la pandemia, como diversos tipos de estafas a través de internet y otros métodos, así como en los delitos contra la salud pública, que no solo consideran las infracciones al artículo 318 del Código Penal, sino que van mucho más lejos y tiene que ver con la adulteración y falsificación de alcohol gel y otros desinfectantes utilizados por la comunidad, creando una sensación de falsa seguridad, cuando realmente estos productos no cumplen con las resoluciones respectivas.

¿Han debido reorientar sus acciones en el marco de la pandemia? ¿Qué labores han tenido que asumir?

Desde el comienzo de la pandemia la PDI cambió sus protocolos sanitarios, ya que se sabíamos que como detectives y por la naturaleza de nuestros procedimientos, estaríamos mucho más expuestos, ya que nunca hemos dejado de trabajar. Para ello la institución adquirió oportunamente diferentes elementos de protección personal, necesarios para continuar con nuestra labor estando protegidos y evitando los contagios.

Nos vimos en la necesidad de reformular nuestros procedimientos, ya que a partir del análisis criminal se pudo identificar nuevos modus operandi a propósito de las oportunidades propias que otorgaba la pandemia y las medidas dispuestas por la autoridad de salud (plan Paso a Paso), lo que en definitiva decretó cuarentenas y otras disposiciones que cambiaron la habitualidad.

En ese contexto, al principio se identificaron fábricas, algunas de ellas debidamente establecidas y otras no, que comenzaron a falsificar y adulterar diferentes productos destinados a la sanitización, como alcohol gel, amonio cuaternario y cloro entre otros, llegando a incautar a diciembre del 2020, más de 162.000 litros de desinfectantes. Y además se presentaron diversas formas de estafas con ocasión del aumento de las compras por internet, generándose diferentes opciones de delinquir, como por ejemplo en relación a las entregas del 10% de las AFP.

También les tocó apoyar en las fiscalizaciones del plan Paso a Paso

En el ámbito de delitos contra la salud pública, se comenzaron a efectuar fiscalizaciones en conjunto con la autoridad del Trabajo y Salud, orientadas a empresas y comercios, cursándose diversos sumarios sanitarios y sanciones por la normativa laboral.

También al comenzar el proceso de vacunación, hemos asumido la tarea de efectuar la custodia de las vacunas de dicho proceso, creando procedimientos y estrategias eficientes para poder gestionar el sistema de distribución e inoculación a nivel nacional.

En razón de todo lo anterior, el año pasado se creó un número de WhatsApp (+569 38622222) que se encuentra disponible para toda la comunidad y cuyo objetivo es la recepción de denuncias contempladas en todos los delitos contra la salud pública por Covid-19.

¿Cuál ha sido el aporte concreto de la institución en el proceso de las vacunaciones?

Como se señaló anteriormente, como institución se asumió la tarea de efectuar la custodia de las vacunas desde su llegada a nuestro país. Para ello, antes de la internación del primer embarque, se elaboraron procedimientos y estrategias efectivas, comenzando con el arribo al Aeropuerto Internacional de Santiago, efectuando un seguimiento en todas las etapas y abarcando desde su distribución nacional hasta la inoculación en todas las regiones del país.

¿Qué labores les ha tocado en el control del cumplimiento de las normas sanitarias en la Región Metropolitana? ¿Fiscalizan reuniones o permisos?

Desde el comienzo de la pandemia se han creado nuevos procedimientos conforme a las distintas necesidades tanto de la comunidad, como de acuerdo a las establecidas por la autoridad sanitaria. En este contexto, desde el año pasado se han efectuado una serie de coordinaciones con los ministerios del Trabajo y Salud, efectuando diversas fiscalizaciones a empresas y comercios, cursándose sumarios sanitarios y sanciones por la normativa laboral. Asimismo, el personal institucional efectúa otras fiscalizaciones conforme a las facultades que le otorga la ley, lo que permite la detención de infractores a las medidas sanitarias.

¿Cuáles han sido los mayores problemas en seguridad que han aumentado en pandemia en la Región Metropolitana?

En nuestras áreas de servicio, claramente han sido los delitos contra la salud pública, como la falsificación de productos de desinfección y las nuevas formas de estafas a través de medios tecnológicos utilizando correos electrónicos y redes sociales para hacer “phishing” (método para engañar y hacer que el usuario comparta contraseñas, números de tarjetas de crédito y otras informaciones confidenciales, haciéndose pasar por una institución de confianza en un mensaje de correo electrónico o llamada telefónica).

¿Aumentaron los delitos?

Para nuestra área los delitos contra la salud pública aumentaron exponencialmente en comparación con el año anterior, recepcionando más de 10.000 decretos investigativos durante el 2020 a nivel nacional.

¿Qué consejos podría dar a las panaderías que trabajan las 24 horas del día?

Fundamentalmente que cumplan con todas las medidas dispuestas por la autoridad de salud y que den observancia a la normativa laboral. Además, que porten siempre los permisos y la documentación para trabajar y/o desplazarse.

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