Las razones para afrontar un rebranding dicen relación con alcanzar una mejora en el rendimiento del negocio. Conozca sus ventajas.


Para las marcas es necesario reconocer que el mundo y el mercado se encuentran en continuo cambio y que la capacidad de responder con agilidad al panorama que se presente, es una de las virtudes más importantes a la hora de gestionar una marca. Pero para eso se necesita el deseo de sobrevivir, de evolucionar y de renovarse… y es ahí donde cobra importancia el rebranding.


REESTRUCTURACIÓN POTENCIAL DE UNA EMPRESA

El rebranding va más allá de cambiar un simple logotipo, porque no es lo que se realiza con un producto, sino lo que se construye en la mente de las personas. Así, el objetivo es reestructurar el potencial de una empresa y diseñar nuevas estrategias que enriquezcan el rendimiento del negocio y creen un vínculo más estrecho entre la marca y sus clientes o usuarios.


Por tanto, el rebranding va más allá de una estrategia de comunicación, ya que es una declaración de “quiénes somos” y de “con quién” queremos conectarnos. Y hoy, por ejemplo, se busca conectar con audiencias jóvenes que se sientan identificadas con frases y contenidos de coyuntura compartible.


No obstante, cambiar la forma en la que se conecta con las audiencias implica riesgos, por lo que se debe empezar a discernir la verdadera naturaleza del cambio o evolución.


RAZONES PARA AFRONTAR UN REBRANDING

Para la consultora de marketing global LLCYC, la marca es el núcleo de todos los negocios y es importante gestionarla para convertirla en un activo de valor constante.


La pandemia ha acelerado la necesidad de reposicionamiento de las marcas, ya que el consumidor se ha vuelto más consciente de su individualidad y, por tanto, conecta al instante o desconecta con rapidez. Para conseguir la permanencia y lealtad, las marcas deben trascender con estímulos a los niveles de medio y largo plazo de la memoria, lo que garantizará la fidelización y recomendación de parte de los consumidores.


Siguiendo la información brindada por la consultora, un cambio de marca debe ayudar a la empresa a concretar la forma en que visualiza su proceso a futuro, a fin de lograr una reconexión efectiva entre las personas y el negocio.


Asimismo, el rebranding mejora el rendimiento de la empresa y los beneficios se extienden en tres grandes ejes: Con los empleados y clientes se atrae talento con nuevas competencias, se incrementa el compromiso con comunidades específicas y se captan nuevos segmentos de mercado; con el negocio se enriquece la posición competitiva en el mercado, se extiende la actividad y se ofrece una oferta más completa y diferencial y, en cuanto a la marca, se protege y/o consolida una nueva dimensión de comunicación para aumentar la deseabilidad.


Con base en el texto “Reposicionamiento de marca: El camino hacia la competitividad de las pequeñas y medianas empresas” de Hernández, Figueroa y Correa, se puede concluir que con la apertura de nuevos mercados basados en el conocimiento, cobra gran importancia el desarrollo de las marcas y su evolución, las que deben estar a tono con lo que necesita el consumidor.


Y a través del reposicionamiento como estrategia, se puede lograr la competitividad y el reforzamiento de los componentes de valor que una marca debe poseer: Conocimiento de marca, actitud hacia la marca y relación con la marca.


TEMAS IMPORTANTES A CONSIDERAR

  • Cambiar la perspectiva del consumidor hacia la marca, figura como el objetivo principal del rebranding.

  • El proceso estratégico es una forma de explorar nuevos mercados y alcanzar metas concretas.

  • Lo fundamental para la marca es ser consciente de la importancia del cambio.

 

Fuente: Nayeli Escalona. Editor de contenido web. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por el Centro Universitario de Comunicación.

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