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Wenger House Productos de calidad con sabor a hogar



La pastelería es un arte con fuertes raíces europeas, que en Chile goza de un merecido éxito entre los consumidores, los que en la actualidad se muestran deseosos de experimentar con nuevos sabores y texturas. Sumándose a esta tendencia, pastelería Wenger House, ubicada en la comuna de Las Condes, ha sabido capitalizar a un público que privilegia y busca productos artesanales de calidad.

Conversamos con Ricardo Spaggiari, gerente comercial, para conocer su proceso de desarrollo y crecimiento que, en este caso, está respaldado por una fuerte y marcada tradición alemana.

Nos señala que todo partió con su mamá, cuando vivían en Panquehue (Quinta Región), en el campo. “Mi papá era agricultor, y siempre en ese rubro hay años buenos y malos. Mi madre era dueña de casa y siempre le gustó el tema de la cocina. Ella es de ascendencia alemana y, al igual que a mi abuela, le gustaba hacer todo en la casa, como por ejemplo mermeladas y kuchenes que vendía a los vecinos o personas que pasaban por el camino frente a nuestra casa. Un día me dijo, hijo, abramos una cafetería, para lo cual reparamos una antigua casa de inquilinos que estaba desocupada. Así comenzó esta historia… atendíamos a las personas y les ofrecíamos lo que ella preparaba. Más tarde, con mi papá comenzaron a trabajar con una línea aérea que les compraba sus productos”.

En el año 2000 la familia se mudó a Santiago, ya que los 4 hijos estaban cursando la universidad. “Yo estudié agronomía y trabajé en el área de fruticultura y enología, pero en el 2010 me quedé sin trabajo y me fui a ayudar a mi mamá con la empresa. De a poco me empecé a meter y de repente me di cuenta de que estaba absolutamente involucrado con este negocio. Con el tiempo nos empezó a ir un poco mejor y comencé a recibir un sueldo, con lo cual definitivamente me quedé”.



¿Por qué crees que han tenido éxito?

Mi mamá fue siempre bien creativa. Además, en la pastelería alemana se emplean productos de calidad y muchas frutas, lo que sumado a que nosotros éramos del campo, hacía que ella todo el tiempo buscara alimentos frescos, de excelencia y libres de químicos.

En el 2008 se le ocurrió introducir una línea de productos sin azúcar, lo que fue muy innovador, ya que en esa época no había muchos pasteleros que trabajaran así. Y ese fue el empujón definitivo para comenzar a afianzar la pastelería.

¿Cuál es el sello que hoy caracteriza a Wenger House?

Yo creo que es hacer las cosas como si fueran para la casa de uno, para que nos gusten a todos; que tengan harto sabor, que sean elaboradas con ingredientes naturales, no procesados. Nosotros seguimos preparando nuestras propias mermeladas y salsas. Por ejemplo, fabricamos nuestras propias pastas para helados de pistachos, maní y avellanas, entre otros. A su vez, estamos siempre preocupados de la calidad y de que nuestros clientes se sientan a gusto, en un lugar pensado para ellos.



Sobre el proceso de crecimiento que han experimentado, Ricardo Spaggiari dice que han ido lentamente, ya que de a poco comenzaron a introducir nuevos productos. Inicialmente fueron muy fuertes en kuchenes y después empezaron a vender tortas y algunos tipos de sándwich. “Luego nos arriesgamos e incluimos cafetería y heladería artesanal. Hoy tenemos una línea de helados propios y una de pan elaborada por nuestros maestros panaderos, que trabajan con más madre y fermentaciones retardadas. En ese sentido, hace poco adquirimos un horno portugués que nos va a permitir producir otros tipos de panes y ampliar la oferta de sándwiches”.

Agrega que el proceso ha sido muy interesante y que nació como una necesidad de ir especializándose en la producción de pastelería, bollería y panadería. En ese sentido, destaca el hecho de volver a trabajar con masa madre, con productos libres de preservantes y conseguir buenos alimentos como objetivo central. “Sabemos que los clientes quieren productos artesanales de calidad, que en nuestro caso también son muy innovadores y buscan satisfacer el paladar y las necesidades de un gran número de personas”.


Y aún cuando están muy satisfechos con lo conseguido hasta ahora, no dejan de plantearse algunos interesantes desafíos. “Creemos que verdaderamente nos ha ido bien, hemos podido crecer, abrir una cafetería, ofrecer productos sin gluten y para veganos a base de nuestras propias harinas, contamos con un pequeño laboratorio, nuestra propia panadería, una heladería y una amplia variedad de pasteles y tortas con y sin azúcar. Pero también estamos evaluando la posibilidad de abrir otro local en la zona oriente de Santiago para continuar innovando y ofrecer nuevas alternativas a los consumidores”.





Wenger House se encuentra en Tomás Moro 1749, Las Condes.

Instagram: @wengerhouse


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